¿Qué es un proxy?

Actualizado el: julio 21, 2020
Definición de proxy y cómo elegir el mejor en 2020

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Si no eres nuevo en Internet es probable es hayas oído hablar de los servidores proxy. Dicho de una forma sencilla, un proxy es una herramienta de filtro web que hace que tu conexión parezca venir de otra ubicación. Esto se logra enmascarando tu dirección IP y asignándote una que pertenezca al servidor proxy.

Por su diseño, los proxies no afectan a toda tu conexión a Internet, sino que funcionan con programas específicos, como navegadores, servidores de correo o clientes de torrent. Puedes instalar y configurar un proxy de manera local en tu ordenador, o bien de forma pública, en un punto de acceso WiFi, por ejemplo.

Los servidores proxy rara vez ofrecen cifrado u otros tipos de protección de la privacidad. Cualquier conexión cifrada que encontremos en un proxy no procede realmente del proxy en sí. El envío y la recepción de información a través de un proxy quedarán cifrados solo si el sitio web está conectado a un certificado SSL. Por lo tanto, el administrador del ordenador remoto al que te conectas con un proxy puede ver todo el tráfico tu tráfico no cifrado.

En esta guía completa de proxies actualizada a 2020, echamos un vistazo a los distintos tipos de proxies. También respondemos a las preguntas más habituales sobre proxies y explicamos las diferencias entre un proxy y una VPN.

Qué es y para qué sirve un proxy

¿Qué significa proxy? Un servidor proxy es una red de ordenadores que hace de intermediaria entre tu equipo y el servidor de la página web o servicio online con el que deseas conectar. Si solicitas una página web mediante un proxy, lo que haces es pedir al servidor proxy que pida por ti el acceso a dicha página. En consecuencia, la web de destino no sabe que en realidad eres tú quien lo ha solicitado.

Quizá te estás preguntando para qué sirve realmente un proxy. Su función es hacer llegar al servidor las peticiones que hace el usuario para que éste quede en el anonimato. Da un rodeo para que el usuario no acceda a un sitio web directamente, de modo que su dirección IP no queda expuesta.

La principal ventaja de usar un proxy es que protege el anonimato de los usuarios. Al identificarse todos como un solo usuario, el servidor web de destino no puede diferenciarlos. Sin embargo, los proxies no garantizan un anonimato total y seguro, ya que, pese a que ocultan la IP original, no cifran la conexión a Internet como sí lo hacen las VPN. Sin embargo, los proxies también son una herramienta eficaz para bloquear cookies y otros mensajes emergentes.

Tipos de proxies

Hay tres formas de clasificar los proxies. Cada una es ligeramente diferente y tiene que ver con su relación con el navegador web, su nivel de seguridad y su exclusividad, factores que influyen en la velocidad y el anonimato de tu conexión.

Tipos de proxies por protocolo

  • El tipo de proxy más antiguo y sencillo de configurar es el proxy HTTP. Este tipo de proxy enruta el tráfico del navegador a través de un servidor proxy remoto. Normalmente, vienen en forma de extensión o complemento de navegadores como Chrome. De forma alternativa, estos proxies pueden configurarse en un sitio web específico donde debes incluir el nombre del dominio al que quieres acceder y hacer clic en un botón de “Conectar”.

El problema que presentan los proxies HTTP es que los navegadores no solamente establecen conexiones con este tipo de protocolo. Por ejemplo, al hacer clic en un enlace FTP se abrirá el mismo navegador, pero sin recibir la protección del proxy. Además, nadie puede garantizar que el propietario del proxy no vaya a monitorizar tu tráfico HTTP.

  • El proxy HTTPS es similar al proxy HTTP, con la diferencia de que cifra el tráfico entre tu equipo y el servidor al que deseas acceder. En este caso, la conexión es algo más lenta que con la opción HTTP; un inconveniente que se compensa con el hecho de que el propietario del proxy no puede monitorizar tu tráfico.
  • El proxy SOCKS funciona de la misma forma que un proxy HTTP normal pero enruta tu tráfico independientemente de tu navegador. Esto significa que puedes elegir las apps y los servicios que tendrían que funcionar con el proxy SOCKS, como Netflix, BitTorrent, YouTube, Twich y otros. SOCKS amplía el número de servicios a los que puedes acceder pero generalmente es más lento que HTTP. Además, el propietario del proxy puede monitorizar todo el tráfico guardado, incluso el de HTTPS.

Tipos de proxies por seguridad

En la clasificación de proxies, tanto gratuitos como de pago, se establecen tres niveles, según el tipo de protección que ofrecen:

  • Nivel 3 – proxies transparentes. Al contrario de lo que su nombre indica, lo único que es transparente es tu IP, porque la muestran públicamente a cualquiera que desee verla.
  • Nivel 2 – proxies anónimos. La denominación de «anónimos» puede ser un poco exagerada, ya que todo el mundo puede ver que llegas de un proxy, aunque por lo menos tu IP permanece oculta.
  • Nivel 1 – proxies de élite. Estos proxies no desvelan tu identidad diciendo que vienes de un proxy, pero la IP del servidor todavía es visible en la web de destino. Y como todo el mundo quiere formar parte de la élite, estos proxies tienden a estar saturados, lo que produce caídas de velocidad.

No importa qué nivel de seguridad termines usando. La realidad es que todos los proxies registran tu actividad, algo que puede servir para rastrear tu actividad online.

Tipos de proxies por exclusividad

La tercera forma de clasificar los tipos de proxies es por su exclusividad. Este factor tiene un impacto directo en la velocidad y el anonimato. Habitualmente determina el precio que pagas por el servicio.

  • Proxy dedicado: en este caso obtienes una dirección IP dedicada. Afecta de forma positiva a la velocidad de tu conexión, pero de forma negativa a tu anonimato, porque la IP señala directamente hacia tu dispositivo.
  • Proxy semi-compartido: se da cuando un grupo de entre 2 y 5 personas comparten el mismo proxy y sacrifican algo de velocidad por algo más de anonimato.
  • Proxy general: este proxy es compartido públicamente, lo que significa que tu anonimato depende del número de usuarios que haya en línea, lo mismo que tu velocidad de conexión.

Proxy vs. VPN

Los proxies y las VPN realizan funciones similares ya que el objetivo de ambos es enrutar el tráfico online de un usuario a través de un ordenador o servidor remoto para enmascarar la dirección IP original. Sin embargo, hay grandes diferencias entre estas dos herramientas de privacidad en línea. Vamos a echar un vistazo a esas diferencias y a considerar las ventajas y desventajas de ambas opciones.

ProxyVPN
SeguridadOfrece características limitadas de seguridad, cubre sólo el tráfico del navegadorProporciona cifrado, enruta todo tu tráfico de internet
VelocidadGeneralmente es rápido (proxies de pago)Velocidades decentes
ProtocolosHTTP, SMTP, FTP y TELNETOpenVPN, L2TP, IPsec, etc
ConfiguraciónTiene que configurarse por separado en cada aplicaciónRequiere sólo una configuración inicial

Como puedes ver en la tabla, las mayores diferencias entre una VPN y un proxy se producen en el área de la seguridad. Los proxies ofrecen opciones limitadas de seguridad y privacidad. Normalmente registran tu actividad y a menudo no cuentan con cifrado.

Por otra parte, los servicios de VPN proporcionan una sólida seguridad: cifran todo el tráfico que va a través de sus servidores. Muchas VPN tienen políticas de cero registro, lo que quiere decir que no almacenan ningún dato acerca de tu actividad online.

Los proxies y las VPN también se diferencian en los protocolos que usan en el proceso de configuración. La configuración de un servicio de VPN habitualmente requiere simplemente instalar el programa cliente. Por otro lado, se puede acceder a los proxies mediante sus sitios web y hay que configurarlos individualmente en cada aplicación y para el servidor específico al que desees conectarte en cada ocasión.

Dicho de otra manera, un proxy funciona como intermediario entre tu equipo y una aplicación, web o servicio, pero ni cifra la conexión ni su contenido: únicamente oculta la IP original. La VPN, en cambio, es una solución más completa, ya que además de ocultar la dirección IP cifra el contenido de la conexión. Esto permite saltar bloqueos geográficos con mayor eficacia y te protege por completo cuando utilizas una WiFi pública.

Por tanto, elegir un proxy puede ser suficiente cuando simplemente queremos ocultar nuestra IP de forma rápida y barata. Sin embargo, si lo que buscamos es seguridad para nuestras conexiones, además de garantía de privacidad y anonimato, la elección adecuada pasa por una VPN. Una VPN realiza operaciones más complejas, hasta el punto de crear un túnel seguro para que circulen nuestros datos.

Ventajas y riesgos de utilizar un proxy gratuito

Una vez comprendidas las diferencias entre un proxy y una VPN, podemos analizar las ventajas de usar un proxy:

  • Da acceso a sitios web bloqueados.
  • Permite navegar de forma anónima sin que nadie recopile nuestros datos.
  • Oculta nuestra identidad principal (en algunos casos).
  • Es sencillo de usar.
  • Es compatible con el uso del protocolo SSL para mayor seguridad.

El uso de un proxy no está exento de riesgos. La mayoría de usuarios busca un servidor proxy gratuito con el que poder acceder a sitios web bloqueados. El problema con los servicios gratuitos es que tú como usuario acabas siendo el producto. Veamos los peligros que tiene utilizar un proxy gratuito:

  • Riesgo de malware. Los ciberdelincuentes aprovechan la popularidad de los servidores proxy para introducir virus en pop-ups y descargas no deseadas. Si utilizamos un proxy gratuito hay que ser muy cuidadosos para no pescar sin querer un software malicioso.
  • Riesgo de suplantación de identidad. La falta de seguridad por el uso de cookies deja la puerta abierta a que otros usuarios puedan conseguir nuestros datos de acceso y hacerse pasar por nosotros o robarnos otros datos personales.
  • Riesgo de delito involuntario. Al compartir dirección IP con otros usuarios, si alguno de estos utiliza el proxy gratuito para realizar acciones ilegales, podemos vernos involucrados en el asunto, aunque no tengamos nada que ver.
  • Riesgo de spam. Como el servidor proxy gratuito no utiliza conexiones cifradas, nuestros datos, conexiones y movimientos están expuestos en todo momento, de modo que los anunciantes pueden recopilar nuestra actividad online, lo que se va a traducir en más anuncios no deseados.
  • Bajada de velocidad y calidad de conexión. Es una de las consecuencias directas de utilizar un servicio gratuito que además tiene una gran demanda.

¿Debería utilizar un proxy gratuito o de pago?

Elegir un proxy gratuito o de pago es una decisión que depende del nivel de privacidad y velocidad que necesites. Si tu objetivo es simplemente acceder a contenido geobloqueado, el proxy gratuito podría ser suficiente. Pero si quieres una seguridad mínima, como por ejemplo que tu dirección IP no sea visible para terceros, es mejor que utilices una opción de pago.

Además, los proxies gratuitos son conocidos por sus conexiones inestables, lo que significa que podrías perder el acceso a tu biblioteca de streaming en medio de un programa. La falta de asistencia habitualmente lleva a que tu única elección sea respirar hondo y esperar a que el servicio vuelva a ponerse en marcha de nuevo. Tras un par de intentos te acabarás preguntando: ¿merece la pena?

Los proxies habitualmente son más rápidos que la media de las VPN, pero sucede que los servidores proxy gratuitos son tan populares que a menudo están saturados. Esto no supone un gran problema si estás leyendo noticias o actualizando tus redes sociales, pero si lo que quieres es jugar online en tu PS4 o reproducir un programa en streaming en HD, olvídate de lograrlo con seguridad con un proxy gratuito.

Los proxies de pago pueden ser interesantes, ya que al limitar el número de usuarios por cada puerta de enlace mantienen un ancho de banda suficiente para no perder velocidad al usar SOCKS, lo que permite jugar en línea o ver vídeo con calidad HD.

Por si todo esto fuera poco, debes saber que alrededor del 70% de los proxies gratuitos contiene malware. Resulta difícil detectar este sofware malicioso entre los diversos banners y ventanas emergentes que muestran la mayoría de proxies gratuitos. Una vez estos programas han tomado tu equipo, recopilan tu información personal y la venden a terceros. O, peor aún, la utilizan para acceder a cuentas sensibles, como tu correo electrónico o tu cuenta bancaria.

¿Son los proxies buenos para el streaming

Si usas un proxy gratuito, probablemente te falte la velocidad necesaria para disfrutar del streaming en HD. Incluso si pagas por un proxy, podría no serte útil si el servidor al que intentas conectarte está en otro continente. Además, la velocidad no es el único problema que puedes encontrarte al intentar reproducir en streaming un programa de Netflix con un servicio de proxy.

Para empezar, no todos los proxies pueden desbloquear esta popular plataforma de streaming, por no mencionar el famoso hueso duro de roer BBC iPlayer. Incluso las mejores VPN de pago invierten grandes esfuerzos en sortear las listas negras de IP de Netflix. Sin embargo, sí hay algunos factores que diferencian los proxies aptos para el streaming del resto.

En principio, lo más recomendable y seguro es hacerte con una IP estática, que puedes obtener con un proxy dedicado. Con una IP de este tipo y el uso de un proxy HTTP, debería ser suficiente para desbloquear y ver contenido en streaming, aunque debes tener en cuenta que esta opción solo funciona con navegadores.

Si lo que quieres es configurar un proxy en una Smart TV tendrás que utilizar la app de Netflix (o del servicio de streaming que deseas), por lo que solo podrás utilizar el proxy SOCKS. El problema que te puedes encontrar es que la app de tu Smart TV podría cambiar los ajustes de tu DNS y, en caso de no coincidir con tu IP, el contenido quedaría bloqueado de nuevo.

En resumen, pueden usarse proxies para el streaming, pero no hay garantía de poder desbloquear la biblioteca de Netflix o cualquier otra plataforma de streaming. De hecho, solo algunos de los mejores proxies pueden conseguirlo y ten por seguro que no serán gratuitos.

¿Puedo usar un proxy para torrenting y P2P? 

Aunque el torrenting en sí mismo es legal en países como España, la mayoría de las veces el contenido que circula por el peer-to-peer tiene derechos de autor, lo que significa un problema para el proveedor de servicios de Internet, los propietarios de los derechos de autor y los infractores (in)voluntarios de los derechos de autor. Es la razón por la que te conviene ocultar tu dirección IP al usar sistemas de intercambio de archivos P2P. En algunas ocasiones no solo es conveniente sino crucial, porque algunos proveedores de servicios directamente bloquean la descarga de torrents.

Un proxy SOCKS puede ayudarte en las actividades de torrenting. Aunque en teoría un proxy HTTP podría funcionar, es probable que sufras una bajada de velocidad significativa o una grave limitación por parte de tu proveedor de servicios de Internet, en el peor de los casos. La explicación es que HTTP ha sido diseñado solo para navegar.

De nuevo, la velocidad de tus descargas depende de la calidad del proxy. Una versión gratuita con servidores saturados no servirá de nada, mientras que una de pago será más rápida y segura.

¿Puede un proxy ayudar contra el Gran Cortafuegos de China? 

China es uno de los países del mundo que censura la libertad de comunicaciones en Internet de una manera más estricta. Por lo tanto, muchos residentes y turistas de China usan proxies y servicios VPN para acceder a los sitios web bloqueados, como Google, YouTube o Facebook.

Existe una tercera opción: un proxy llamado Shadowsocks. Los programadores chinos han creado Shadowshocks para su uso explícito en ese país. Utiliza el procotolo SOCKS5 y está menos centralizado que cualquier VPN, lo que aumenta tus posibilidades de desbloquear el contenido deseado.

La parte negativa de Shadowsocks es que, al ser un proyecto de código abierto, se hace más complicado un mantenimiento con fondos propios y podría llegar a desaparecer en algún momento o quedarse desactualizado. Además, no es sencillo configurarlo sin tener conocimientos previos.

En resumen: ¿Debería usar un proxy o una VPN?

Después de haber visto las diferencias entre estas dos herramientas de privacidad, quizá sigues dudando si es mejor usar un proxy en lugar de una VPN, o viceversa. Te presentamos los posibles escenarios en los que uno tiene ventajas sobre el otro.

Los proxies se usan a menudo para acceder a contenido geobloqueado. Ocultan tu dirección IP real y permiten que varios usuarios utilicen distintos proxies en el mismo ordenador, algo en lo que se diferencia de las VPN, ya que instalar diversas VPN en un mismo equipo podría causar problemas. También ayudan a quienes están fuera de su región a ver contenido local y disfrutar de anuncios segmentados según la dirección IP.

Finalmente, los proxies son ligeros y bastante rápidos por la falta de características sofisticadas de seguridad. En cierta medida, tu nivel de seguridad y cifrado puede aumentar con la ayuda de herramientas de terceros, como el complemento de navegador HTTPS Everywhere.

Las VPN, por su parte, son herramientas de alta seguridad que no solo ocultan tu dirección IP sino que evitan la filtración y exposición de tus datos personales. Cifran toda tu conexión a Internet y envían el tráfico a través de un túnel seguro al que es muy difícil acceder desde el exterior. Sin embargo, normalmente reducirá un poco la velocidad de la conexión (algo que por lo general merece la pena si es por permanecer en el anonimato). Además, las VPN tienen servidores en muchos países para conectarse a ellos, lo que permite a los usuarios acceder a algunos recursos que están disponibles solo en determinadas zonas geográficas.

Tanto los servicios de proxy como los de VPN pueden ser bastante útiles, pero si además conoces las diferencias entre una VPN y un proxy les vas a sacar aún más partido. En resumen, los proxies ofrecen a menudo grandes velocidades con menos seguridad, mientras que las VPN ofrecen más opciones y características de alto nivel de seguridad a cambio de sacrificar algo de velocidad.

En general, las VPN son mejores que los proxies pero, según tus necesidades, siempre está bien tener un proxy en tu caja de herramientas digitales.

¿Conoces algún proxy gratuito que sea bueno para el streaming en 2020? ¿Has probado alguna VPN gratuita que mantenga buenas velocidades para ver vídeo en HD? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

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