No hay nada de malo en tu dirección IP: es un protocolo necesario (sus siglas significan Internet Protocol) para poder enviar correos electrónicos, chatear o realizar compras en Internet. El problema es que puede quedar expuesta ante ciberdelincuentes y anunciantes sin escrúpulos que pueden utilizarla para bombardearte con spam y malware e, incluso, robar tus datos o archivos personales.

Al ocultar tu dirección IP, garantizas tu anonimato cuando navegas por Internet y evitas que tu actividad online sea rastreada y grabada.

Otra de las razones por las que algunos usuarios deciden enmascarar su IP es para acceder a sitios bloqueados geográficamente, sortear las restricciones de acceso a contenido digital impuestas por gobiernos represivos o descargar y compartir archivos de manera segura.

En este artículo te explicamos las distintas maneras que hay de ocultar tu dirección IP.

Qué es la dirección IP y para qué sirve ocultarla

Cada dispositivo que se conectar a Internet -tanto si se trata de un PC (o Mac), una tablet, un smartphone o cualquier weareable– lo hace a través de una dirección IP pública que permite identificarlo. Esta dirección IP es asignada por el router que realiza la conexión a Internet. Esta identificación mediante IP de tus equipos es necesaria para que puedan funcionar servicios como el correo electrónico, el chat o las compras online, entre otros muchos.

El protocolo IP más utilizado es el IPv4, que emplea cuatro cifras de 0 a 255, dando números IP del tipo 162.240.25.19. En la actualidad, se han agotado todas las combinaciones posibles que permite el IPv4, por lo que se ha comenzado a implantar el protocolo IPv6, que consta de ocho grupos de símbolos hexadecimales, quedando un número de este tipo: 2100:0hj3:1100:0043:0010:0ps7:0730:8910.

Además de la IP pública, que como decimos está asignada por el router que da acceso a Internet, cada dispositivo tiene una IP privada, que sirve para configurar redes locales o identificar un dispositivo dentro de una red WiFi al que se quiere otorgar ciertos permisos o acceso a servicios.

La dirección IP pública queda expuesta ante los propietarios de las páginas web que visitamos, así como ante todos los terceros que prestan algún servicio en ellas. Si entras a un sitio web que tiene por ejemplo sus comentarios sincronizados con Facebook o que incorpora en cada post los botones de redes sociales que permiten compartirlo por distintos canales en pocos clics, tu dirección IP se hace visible para todos los servicios y plataformas comerciales involucradas en esa acción. O lo que es lo mismo: tu identidad y tu actividad online son vulnerables ante compañías digitales que solo buscan capturar el máximo volumen posible de datos para maximizar su beneficio.

Cambiar tu dirección IP por otra sirve, por tanto, para desvincular tu actividad en línea de tu identidad real (es decir, de tus datos personales). De esta manera, con tu nueva IP puedes seguir navegando y realizando operaciones en línea pero manteniendo tu privacidad y anonimato.

La posibilidad de anonimizar tu navegación en Internet mediante la protección de tu IP abre la puerta a otros usos. Por ejemplo, cambiar de IP te permite acceder a contenido que no está disponible en tu región. La mayoría de plataformas que proveen entretenimiento audiovisual (películas, series, videojuegos…) ofrecen títulos diferentes en cada país. Las razones son comerciales y responden a la estrategia de negocio de cada plataforma en cada momento. Por eso, si aprendes a esconder tu IP real ganarás acceso a distintas versiones de Netflix, HBO o Amazon, entre otras muchas plataformas.

Pero, ¿cómo hacer invisible mi IP?, ¿cómo ocultarla al navegar por Internet?, ¿necesito alguna app específica? A continuación, te explicamos las distintas maneras de ocultar tu dirección IP.

ProxyCómo camuflar mi dirección IP con un proxy

Una de las formas más sencillas de desviar la mirada sobre tu IP real es utilizar un servidor proxy. Si no quieres que nadie rastree qué páginas web visitas, es una buena opción. Un proxy es un servidor que hace de intermediario entre tu equipo y la página web que quieres visitar. Esto te permite, por ejemplo, que tu conexión parezca que se realiza desde otro país, por lo que resulta una herramienta muy útil para desbloquear sitios con restricción geográfica u otras páginas prohibidas por tu ISP.

Eso sí, pese a que un servidor proxy puede ser una solución aceptable para enmascarar tu IP de manera puntual, debes conocer también sus limitaciones e inconvenientes y valorar si te sirve para mantenerte protegido de manera cotidiana. Las desventajas de los proxies son:

  1. Un servidor proxy protege tu IP dentro de la navegación web, pero no te cubre en otras actividades en línea, como consultar tu correo electrónico, usar Whatsapp o descargar torrents.
  2. Un proxy es un servidor intermediario en el que, además, compartes el tráfico con miles de usuarios de todo el mundo, lo que puede ralentizar considerablemente tu tiempo de conexión y carga de datos durante la navegación.
  3. Los proxies gratuitos añaden banners publicitarios a tu experiencia de navegación. Lo peor de esto es que algunos de ellos ocultan enlaces que llevan a productos con malware, así que mucho cuidado cuando utilices un proxy para ocultar tu IP.
  4. Al utilizar un proxy compartes dirección IP con otros usuarios cuyas actividades online no puedes conocer ni controlar. Si alguien realiza acciones ilegales, podrías verte implicado. Es una posibilidad en principio remota pero que debes saber que existe.

Un proxy no cifra tus datos ni elimina ningún rastro identificable de la información que estás enviando o recibiendo. Por lo tanto, puede fácilmente dejarte al descubierto de tu ISP, gobierno o cualquier persona con acceso a tus datos.

TORCómo cambiar mi dirección IP con Tor

La red TOR es otra alternativa para ocultar nuestra IP durante la navegación web. TOR es la forma abreviada de ‘The Onion Router’, que traducido del inglés significa ‘el router cebolla’. Esta herramienta de anonimato utiliza una serie de computadoras distribuidas en todo el mundo para ocultar tu dirección IP y dificultar el rastreo de tus actividades online.

Algunos usuarios consideran TOR una red para usuarios avanzados, pero lo cierto es que tanto la forma de funcionamiento de TOR como su uso son sencillos:

En lugar de realizar una única solicitud desde un punto A (por ejemplo, tu casa) a un punto B (el servidor del sitio web que quieres visitar) para luego volver al punto A, tu computadora envía varias solicitudes que cifra de manera individual. Después, se transmiten los datos de un nodo TOR a otros. Por ejemplo, desde TOR punto A los datos pueden viajar a punto C, punto R, punto Z y finalmente a punto B antes de salir de la red y llegar a tu destino. De esta manera, tus datos quedan protegidos en capas (‘de cebolla’) con cifrado de alta resistencia, lo que proporciona un alto nivel de seguridad y protección de la privacidad.

El principal inconveniente de TOR es que la velocidad de carga de datos es extremadamente lenta. Pese a ello, personas de todo el mundo utilizan TOR para ocultar su dirección IP cuando descargan torrents, comparan productos en línea o se comunican con personas que residen en países con acceso restringido a Internet.

VPNLa mejor opción para ocultar tu IP: una red privada virtual

Si lo que buscas es obtener un buen equilibrio entre garantía de protección de tu IP sin riesgos y velocidades de carga aceptables, la mejor opción que puedes encontrar es una VPN (red privada virtual). Sigue siendo una manera sencilla y segura de enmascarar tu IP real pero sin renunciar a unas altas velocidades que te permitan disfrutar de contenido con bloqueo geográfico. Porque, ¿de qué sirve desbloquear una página web si después debes esperar una eternidad a que cargue en tu navegador, si es que llega a hacerlo?

Otra de las ventajas que tiene una VPN sobre el resto de alternativas que te hemos ofrecido en este artículo es que cifra todos tus datos de conexión, no solamente los de la navegación web. Esto significa que con un servicio VPN tu dirección IP se mantiene oculta también en actividades como la descarga de torrents o el uso de aplicaciones de mensajería instantánea como Whatsapp. Además, con una VPN también puedes ocultar tu ubicación física.

Existen multitud de proveedores VPN que ofrecen un buen servicio. En nuestro sitio web te ayudamos con nuestros análisis a conocer las más convenientes para cada situación. Te adelantamos que las VPN gratuitas pueden parecer atractivas en un primer vistazo, pero presentan muchos problemas tanto a nivel de seguridad como de velocidad. En muchos casos te vas a encontrar con que tienen los mismos riesgos e inconvenientes que los servidores proxy, e incluso peores.

Para asegurarte de que tu dirección IP se oculta sin fisuras, tus datos quedan cifrados de manera sólida y las velocidades de descarga y conexión se mantienen en un rango suficiente para acceder a contenidos de streaming, lo mejor es que eches un vistazo a nuestras VPN recomendadas.

Además, debes saber que el uso de una de las VPN top del mercado puede incluso mejorar tu experiencia de Internet. Muchos ISP (proveedores de Internet) limitan el uso de datos (incluso si se anuncian como proveedores de datos ilimitados) si detectan un uso mayor de la media. Al cambiar de IP con frecuencia gracias a la red privada virtual, puedes disfrutar de la eliminación de estas restricciones. Y si vives en un país en el que el gobierno restringe el acceso a una parte de Internet, una VPN cambiará radicalmente tu forma de relacionarte con Internet, ya que podrás acceder a una gran cantidad de sitios web censurados para ti hasta ahora.

Cómo ocultar tu IP con una VPN paso a paso

Enmascarar tu IP con una red privada virtual es realmente fácil. La mayoría de servicios VPN de primera calidad tienen app para PC, Mac, Android y iPhone, de modo que te va a resultar muy fácil tanto instalarla como configurarla.

Te contamos los pasos que debes seguir para obtener tu VPN y ocultar tu IP de la manera más fiable:

  1. Contratar la VPN que mejor se adapta a tus necesidades. Puede que te interese alguno de nuestros proveedores VPN recomendados. Comprueba los planes de precios para lograr descuentos.
  2. Descargar la aplicación de la VPN y ejecutarla en tu dispositivo.
  3. Introducir las credenciales (usuario y contraseña) proporcionadas por el proveedor de VPN después de contratar el servicio.
  4. Una vez estés dentro de la aplicación de la VPN, seleccionar el servidor por el que quieres acceder a Internet.

Cuando tengas la VPN instalada y conectada, puedes comprobar que tu dirección IP pública es diferente a la que has tenido asignada hasta ahora. ¡Ya lo tienes! Es hora de empezar a navegar seguro.