Una red privada virtual es a menudo la mejor forma de garantizar la privacidad en línea, pero ¿te protege una VPN en una red Wi-Fi pública? La respuesta simple es , si te suscribes al servicio correcto.

Con tantas leyes y regulaciones nuevas que se implementan todo el tiempo, es difícil escapar del tema de la privacidad de Internet. Lo que haces en línea es datos. Las cosas que compras, los productos que buscas y el entretenimiento que te ofrecen los distintos proveedores de servicios de Internet más las compañías de marketing que te indican cómo comercializar productos y servicios para ti son datos. Todo son datos.

En realidad, lo mencionado anteriormente no tendría que incomodarte si se hace con fines benignos. Incluso puedes encontrar anuncios dirigidos a ti que te sean útiles. ¿Pero puedes confiar tu información personal a las grandes corporaciones? ¿Estás de acuerdo con que vendan esa información para obtener un beneficio? ¿Y qué sucede si tus datos personales caen en manos de estafadores? Todos estos problemas merecen precaución cuando estás navegando por internet en casa, pero el problema se vuelve aún más apremiante cuando estás conectado fuera.

En casa, puedes tomar las medidas necesarias para proteger tu red de Internet de fisgones y hackers. Puedes usar un cliente VPN, por ejemplo. O también un cliente Tor, pero, ¿qué pasa con el Wi-Fi público? ¿Están protegidos tus datos personales y tu historial de navegación en cafeterías, aeropuertos y estaciones de tren?

¿Por qué el Wi-Fi público es casi siempre inseguro?

¿Te lo digo en pocas palabras? Digamos que a los hackers y estafadores les encanta el Wi-Fi público, ya que es relativamente fácil de piratear y miles de víctimas potenciales acceden a él todos los días. Así estés comprando ropa en tu teléfono inteligente o unas vacaciones en tu tableta, siempre es una buena idea proteger tus datos cuando estás usando una red de Wi-Fi pública.

Una gran cantidad de puntos de acceso a la red Wi-Fi pública son abiertos, lo que significa que pueden ser utilizados por cualquier persona, sin una cuenta o contraseña. Si bien esta es una forma conveniente de conectarte en línea mientras estás fuera de casa, puede significar un desastre para tus datos personales. Si estás leyendo esto conectado a una red de Wi-Fi pública abierta, ten en cuenta que los criminales cibernéticos también se conectan a ella… y podrían estar robándote tus datos mientras terminas de leer esta frase.

Los hackers y los estafadores aprovechan el Wi-Fi público de varias maneras, entre ellas:

Fisgoneo

Los hackers utilizan herramientas cada vez más sofisticadas para fisgonear sobre lo que estás haciendo en línea. Al utilizar, por ejemplo, un analizador de paquetes, un hacker puede recopilar muchos de tus datos personales, incluidos números de tarjeta de crédito y contraseñas.

Malware

El malware (software malicioso) se utiliza para todo, desde el robo de datos hasta el malvertising (publicidad maliciosa). Cargarlo en redes inseguras es más fácil de lo que la mayoría de la gente imagina. Y una vez que está allí, se puede transferir a dispositivos individuales con facilidad. Los hackers pueden incluso utilizar herramientas de descarga para descargar todos los archivos de tu teléfono, incluidas fotos, mensajes de texto y correos electrónicos.

Wi-Fi falso

Los puntos de acceso de Wi-Fi falsos están diseñados para parecerse a los reales. La gente piensa que está usando un servicio respetable, pero en realidad están permitiendo que los hackers accedan a sus dispositivos con muy poco esfuerzo.

Ataques de infiltrados intermediarios (man-in-the-middle)

Los ataques de infiltrados implican interceptar comunicaciones en un intento de hacerse pasar por un servidor o un sitio web. El usuario puede hacer clic en un enlace y, en lugar de enviarte al sitio web real, te transfiere a uno fraudulento. A partir de ahí, los delincuentes pueden recopilar una gran cantidad de datos, incluidas contraseñas, accesos a tus cuentas bancarias y mucha más información sensible.

¿Qué datos se roban en el Wi-Fi público?

Desafortunadamente, los delincuentes encuentran valor en casi cualquier tipo de datos del dispositivo de una persona. Algunos utilizarán tus datos personales para suplantar/robar tu identidad. Desde esa posición, pueden solicitar préstamos y varias líneas de crédito a tu nombre, lo que te dejaría cargado de deudas.

Algunos delincuentes roban fotos y mensajes para extorsionar a las personas, mientras que otros simplemente quieren robar información de tarjetas de crédito y usarla para hacer compras en línea.

La información que necesitas proteger mientras estás en navegando en una red pública Wi-Fi incluye:

  • Tu historial de navegación
  • Tu ubicación geográfica
  • Fotos
  • Mensajes de texto
  • Detalles de inicio de sesión y contraseñas
  • Detalles personales sobre ti que pueden utilizarse para clonar tu identidad
  • Correos electrónicos

Así estés en un autobús público o esperando para tomar un vuelo, es importante responsabilizarse de tus propios datos. Los proveedores de Wi-Fi a menudo harán que marques la casilla de sus términos y condiciones, uno de los cuales suele ser, por lo general, la aceptación de que la privacidad y los datos son tu responsabilidad. Además, es posible que en realidad le estés dando permiso al ISP (proveedor de servicios de internet) para recopilar tus datos de navegación. Justamente esta es una de las nuevas lucrativas fuentes de ingresos para estas compañías, y realmente hacen todo lo posible para sacarle provecho.

Si bien hay varias maneras de proteger tus datos en redes Wi-Fi públicas, una VPN (red privada virtual, por sus siglas en inglés) es una de las más efectivas.

Cómo mantenerse a salvo estando conectado a un Wi-Fi público

¿Una VPN te protege estando conectado a una red de Wi-Fi pública? Bueno, sí, pero debes tenerla configurada correctamente y por parte de un proveedor respetado. Este es un negocio muy serio, por lo que necesitas saber que tus datos están protegidos por un cliente VPN fuerte y confiable. Usar una VPN con un Wi-Fi público es siempre la solución más efectiva.

Una VPN proporcionará una protección sin igual de tus datos al cifrarlos en la fuente. Por lo tanto, antes de que te conectes a ese punto de acceso gratuito, ya sabes que cualquier dato recolectado de tu dispositivo será bastante inútil para el criminal promedio. Pero eso no es todo: una VPN en un Wi-Fi público también te hace invisible. El ISP nunca sabrá qué sitios web visitaste o qué hiciste durante tu tiempo en línea.

Cuando te registras a un servicio VPN, toda tu actividad es dirigida a una red separada y totalmente privada. Entonces, en lugar de acceder directamente al punto de acceso inalámbrico, es la VPN la que lo hace por ti. Siempre que te conectes al servicio antes de comenzar a navegar, estarás protegido, en cualquier lugar del mundo.

Una VPN garantiza la privacidad y la protección de datos al mismo tiempo. No sólo tus datos son ilegibles, sino que son invisibles. Así necesites iniciar sesión en tu cuenta bancaria o pagar algunas facturas con una tarjeta de crédito, puede hacerlo sabiendo que nadie está husmeando. La conexión a una VPN tarda segundos y no interfiere con el proceso de navegación de ninguna manera.

Usar una VPN en un punto de Wi-Fi público es un proceso rápido y simple. En la mayoría de los casos, el cliente VPN tiene una aplicación para distintos dispositivos. Descárgatela con un simple clic y sigue las instrucciones de conexión, que suelen tardar unos segundos. Cuando estés conectado correctamente a la VPN, verás el ícono correspondiente en la parte superior de la pantalla. Del mismo modo, verás un ícono de advertencia cuando no lo estés. Es posible que debas ajustar la configuración de tu(s) dispositivo(s) antes de usar la VPN por primera vez.

Cómo mantenerse a salvo sin una VPN estando conectado a un Wi-Fi público

Así desees maximizar la seguridad para tu propia tranquilidad o si por ahora no tienes acceso a un servicio VPN, despreocúpate, ya que hay otras formas de proteger tu información en un punto de Wi-Fi público. Por ejemplo, puedes asegurarte de que todas las configuraciones de uso compartido en tu dispositivo estén desactivadas. Si no lo están, las personas que comparten la red pueden acceder fácilmente a los datos de tu teléfono.

Si no tienes una VPN, puedes mantenerte relativamente seguro visitando sólo sitios con el prefijo HTTPS. Esto garantiza que la conexión entre tu dispositivo y el sitio web es completamente privada. Otros pasos posibles que puedes tomar incluyen el uso de la autenticación de dos factores (o coloquialmente conocida como verificación en dos pasos) para los inicios de sesión y la activación de un firewall (cortafuegos).

A pesar de lo efectivas que son estas medidas adicionales, nada se compara con la protección que ofrece una VPN.

Las bandas delictivas y los sindicatos internacionales de delincuencia están atacando activamente la conexión inalámbrica a Internet porque es un negocio muy lucrativo. Con pocas o ninguna medida de seguridad, incluso los hackers más benignos pueden acceder a los datos personales de usuarios individuales con relativa facilidad. ¿Por qué arriesgarte con tu dinero, tu identidad y tu privacidad? Suscríbete a uno de los tantos servicios de VPN para tus dispositivos móviles y usa un Wi-Fi público con total confianza.