El auge del teletrabajo ha disparado el uso de aplicaciones de videollamadas. Miles de empresas trabajan ya manteniendo reuniones a distancia, y en el uso personal, es evidente que también las usamos cada vez más para conectar con nuestros seres queridos en la lejanía.

Sin embargo, su uso masivo también ha llegado de la mano de numerosos problemas de seguridad y privacidad a los que nos exponemos al hacer una videoconferencia si no tomamos las medidas adecuadas.

¿Te imaginas que tus contraseñas fueran filtradas o que tus conversaciones y vídeos acabaran siendo accesibles con solo una búsqueda en Google? Pues todo eso ha estado pasando con Zoom.

El caso de los enormes problemas de seguridad de Zoom ha sido el último. Se trata de la aplicación de videollamadas que más ha crecido en número de usuarios durante los últimos meses a causa del confinamiento por la pandemia de la COVID-19, pero como vemos su crecimiento ha venido acompañado de informaciones que ponen los pelos de punta a cualquiera que se preocupe mínimamente por su privacidad online. 

Aunque la empresa que gestiona esta app ya ha implementado cambios para solucionar estos problemas, también ha reconocido que no cifraba sus videollamadas de extremo a extremo, como prometía originalmente, lo que quiere decir que los datos y toda la información personal que tenía la plataforma podían quedar expuestos para los hackers.

Todo ello es sin lugar a dudas una buena moraleja de lo ‘desnudos’ que podemos llegar a estar en internet y más haciendo una videollamada.

Por suerte, con solo unos pocos pasos podemos hacer nuestras videollamadas de forma segura. Si te preocupa tu privacidad, las de los tuyos o la de tu empresa, en las siguientes líneas te explicamos qué debes hacer para usar estas aplicaciones con confianza.

Cómo hacer seguras tus videollamadas: consejos para proteger tu privacidad

Pese a que los problemas de seguridad de Zoom se han hecho muy conocidos, el uso de cualquier aplicación o plataforma de videollamadas puede comprometer nuestra seguridad si no ponemos de nuestra parte.

El primer paso y más evidente es elegir una contraseña fuerte al darnos de alta en una aplicación o servicio de videollamadas. El ciberespacio está lleno de contraseñas que son “12345”. Y no solo hablamos de eso, sino de no usar datos que puedan ser conocidos como fechas de nacimiento y similares y -más que recomendable- usar una única contraseña por cada sitio en el que nos registremos. 

A esta labor, que puede parecer un poco ardua (“cómo me voy a acordar de tantas contraseñas”, dirás) puede ayudarte un gestor de contraseñas. Aquí te contamos cuáles son los mejores.

Después, es importante informarnos sobre qué aplicación estamos usando y tener la última actualización disponible instalada. Conocer a qué empresa pertenece, si ha tenido algún fallo de seguridad en los últimos meses y repasar bien su configuración de privacidad para hacerla lo más estricta posible. Te sorprendería saber cuánto podríamos cuidar nuestra seguridad online solo invirtiendo cinco minutos en revisar las opciones por defecto de muchos servicios que usamos. 

Además de esto, también es conveniente interesarnos sobre qué tipo de cifrado ofrece -si es que lo ofrece- sobre nuestros datos, siendo el más seguro el cifrado de extremo a extremo.

Usar una VPN: la opción más sencilla para proteger tus videollamadas

Pero aún queda una opción más para hacer que nuestras videollamadas dejen de ser más peligrosas que un Gremlin con hambre a media noche, y que puede ahorrarnos mucho tiempo y dolores de cabeza a la hora de proteger nuestra privacidad: contar con una red VPN.

Las redes privadas virtuales (VPN, por sus siglas en inglés) son una herramienta que ya está a la orden del día en muchas organizaciones y empresas y que funciona de forma muy sencilla: crea lo que se conoce como un ‘túnel VPN’ que hace que todos los datos que emitimos desde una aplicación o dispositivo cuenten con un cifrado extra que los protege de cualquier filtración y evita que puedan ser usados con malos fines. Esto se consigue por medio del uso de distintos servidores y protocolos de protección que, si te interesa, te explicamos de forma más amplia aquí.

Antiguamente montar y mantener una red VPN era algo que solo estaba al alcance de grandes empresas que querían proteger sus datos e invertían en crear un software específico, pero desde hace ya varios años su uso está al orden del día para todo el mundo: desde pequeñas pymes hasta particulares que quieren mantener segura su conexión de internet para proteger su identidad, sus datos y evitar que seamos rastreados por multitud de servicios con cookies de terceros, ya sea al entrar en internet desde el ordenador o desde nuestro teléfono móvil.

Esto es posible gracias a uso de clientes VPN: servicios que nos ofrecen por unos pocos euros al mes contar ya con esta capa de seguridad sin necesidad de preocuparse por configuraciones extensas y problemas informáticos. Si quieres proteger tus videollamadas, aquí tenemos una comparativa de los mejores servicios VPN que puedes contratar actualmente.

Cómo evitar el ‘zoombombing’ y los problemas de seguridad en Zoom

Como decíamos Zoom es una de las aplicaciones de moda para hacer videollamadas. Su éxito se debe a su alta capacidad (permite conectarse con más de 100 personas) y su sencillez, que sin embargo ha acabado siendo uno de sus talones de Aquiles.

Debido a que ofrece la posibilidad de invitar a la gente por enlaces de forma muy sencilla, estos links a nuestras llamadas podían quedar también expuestos, haciendo que cualquiera entrara en nuestra reunión por Zoom de forma sorpresiva. Un fenómeno que desgraciadamente se ha hecho tan popular que ya se conoce como ‘Zoombombing’: cuando un desconocido entra en nuestra videollamada con la única intención de sabotearla.

Evitar esto es fácil si revisamos nuestra configuración de seguridad en Zoom, que están en la página de ‘settings’ que aparece como una rueda dentada arriba a la derecha en su interfaz. Después, sigue estos pasos:

  • Zoom usa por defecto nuestra ID cuando invitamos o creamos una videollamada. Para nuestra seguridad, es mejor configurar que por defecto genere una ID aleatoria por cada reunión en su página de ajustes. La propia app explica aquí cómo hacerlo.
  • Activa la característica ‘Sala de espera’, que hace que, en vez de que alguien se pueda conectar directamente desde el enlace, primero salga una notificación al creador de la reunión para permitirle acceder o no.
  • En la página de configuración desactiva también la opción de ‘Unirse antes que el anfitrión’ (‘Join before host’) lo que evita que alguien se una a la reunión antes que el creador de la misma.

Y así ya evitaríamos que alguien irrumpiera la videollamada en nuestra empresa o con familiares y amigos haciendo un ‘zoombombing’.

¿Qué aplicaciones para hacer videollamadas son más seguras?

videochat seguridad

Seguramente la pregunta del millón una vez llegados hasta aquí, pero como muchas veces, la respuesta es “depende”. Principalmente porque, aunque haya aplicaciones que puedan ofrecer mayor seguridad de inicio, puede que estas no sean aptas si lo que buscamos es tener reuniones por videoconferencia en el ámbito de nuestra empresa. Aún con todo, vamos a dar algunas recomendaciones.

Si lo que buscamos es la mayor seguridad para nuestros datos hay que buscar aplicaciones que usen cifrado de extremo a extremo. Algunas de ellas son Signal, Whastapp y FaceTime. Sin embargo, estas tres apps están enfocadas en videollamadas más de uso personal, por lo que puede que se nos queden cortas si lo que queremos es buscar una solución para nuestra pyme.

Aquí el abanico se abre y lo importante es conocer bien la app como hemos dicho antes y la empresa que hay tras ellas. Las soluciones de Microsoft como Skype o Microsoft Teams, de Google como Hangouts o Meets, o incluso Zoom, a pesar de todo lo que hemos dicho de ella, siempre y cuando tengamos actualizada la última versión de la app.

Porque como cuenta a la BBC Josh Davies, analista de ciberseguridad en la empresa Alert Logic “lo más importante de todo es tener la última actualización”. Esto hace que cualquier posible brecha haya sido subsanada ya por las empresas proveedoras, haciendo nuestras videollamadas mucho más seguras.

Repaso final: cómo hacer videollamadas de forma segura

Para acabar, te dejamos una checklist que puedes llevar a cabo antes de tu próxima videollamada empresarial o con amigos y familiares, con todo lo que hemos comentado aquí:

  • Elige una aplicación de videollamadas confiable;
  • Ten la última actualización instalada de la app;
  • Elige una contraseña segura y única;
  • Revisa la configuración de seguridad de tu aplicación;
  • Instala una VPN para estar completamente seguro de que tus vídeos y datos no serán vulnerados.

Y recuerda que la ciberseguridad funciona por capas: cuantas más uses, mejor. También en tus videollamadas.