Cómo funciona una dirección IP

Sabemos que estas siglas te suenan de algo, así que esperamos que este artículo ayude a despejar todas las dudas que tengas acerca del verdadero significado de una dirección IP.

En el mundo real, tenemos direcciones para encontrarnos. Esa información es necesaria por muchas razones, entre las que destaca el noble acto de las entregas de pizzas. La principal característica de las direcciones es que son únicas, no hay dos exactamente iguales. De forma similar, una dirección IP (que su traducción al castellano sería “Protocolo de Internet”) es un código único que se usa para identificar cualquier dispositivo de red (nodo), tal como un router o un frigorífico (asumiendo que tienes un frigorífico moderno). Es el número de una casa digital en una calle digital si quieres. Al contrario de lo que ocurre en el mundo real, tener una IP es un requisito previo obligatorio para que se produzca la comunicación entre dispositivos.

Cuando abres tu navegador y escribes «amazon.com» en la barra de direcciones, lo primero que hace tu ordenador es convertir el nombre de dominio (amazon.com) en un lenguaje que entiendan las máquinas: una IP. Es el trabajo de los servidores DNS. Los DNS actúan como una agenda telefónica virtual, donde tu dispositivo busca la IP de destino. Cuando tiene la IP, puede abrir el sitio web. Es un ejemplo sencillo de cómo funcionan las IP, pero vale lo mismo en la interacción entre dispositivos en línea o en una red local. Así estés navegando por la web o usando un programa «peer-to-peer», tu IP es la que lo hace posible.

Así que, ¿qué es una dirección IP? (visualmente hablando).

192.168.0.254

Y aquí hay otra más:

2001:0db8:0000:0042:0000:8a2e:0370:7334

Sí, hay varios tipos de direcciones IP. Pero veámoslo despacio.

Tipos de direcciones IP

Types of IP addresses

Las direcciones IP tienen distintas formas y tamaños. Lo primero, hay que distinguir entre direcciones IP públicas y direcciones IP privadas, así como direcciones IP estáticas y direcciones IP dinámicas. Además, cada uno de ellos puede tener una de las dos versiones: iPv4 o IPv6. Desenmarañemos este lío:

Detrás del término general «dirección IP» encontramos a menudo una dirección IP pública. Esta es tu dirección en internet, fuera de tu red de área local (o LAN, su acrónimo en inglés). Como has podido adivinar, es realmente la dirección de toda tu red de casa, más que la de tu ordenador personal. Cada dispositivo que se conecta a internet a través de tu router tiene la misma dirección, conocida coloquialmente como tu IP. Tu proveedor de servicios de internet (ISP) asigna tu dirección IP pública y no se puede cambiar.

Una dirección IP privada es una dirección en la red de área local (LAN), «detrás» del router. Cada dispositivo de tu red doméstica tiene una IP (que es diferente de la IP pública) para comunicarse unos con otros y con el router. Puedes cambiar tu IP privada todas las veces que quieras, siempre que la que elijas no esté ocupada por otro dispositivo de tu red doméstica.

Las direcciones IP dinámicas son IP temporales que se asignan a los usuarios de una red. Esto tiene varios fines. Primero, los proveedores de servicios de internet usan las IP dinámicas para simplificar la gestión de las asignaciones IP y para minimizar recursos. Cuando te conectas a Internet, un servidor DHCP (Protocolo de configuración dinámica de host, por sus siglas en inglés) asigna una IP a tu router. Cuando te desconectas, puede darle la misma IP a otro usuario, de manera que disminuye el número de IP únicas necesarias para hacer posible las conexiones. La verdad es que la mayoría de direcciones IP son dinámicas. Las IP estáticas se usan a menudo en los negocios, que son quienes con mayor probabilidad necesitan funcionalidades que las IP dinámicas no pueden ofrecer. Por decirlo de una forma sencilla, una IP estática es la que permanece igual de conexión a conexión, permitiéndote cosas como un hosting.

Esta debería ser la respuesta a la pregunta original: ¿Qué es una dirección IP? Sin embargo, hay más.

Versiones de las direcciones IP

Hay dos versiones distintas de las direcciones IP: IPv4 e IPv6. Ya has visto las dos. La IPv4 es similar a 192.168.0.254 or 4.294.967.296, mientras que la IPv6 se parece a 2001:0db8:0000:0042:0000:8a2e:0370:7334 o fe80:0000:0000:0000:0202:b3ff:fe1e:8329. Obviamente, la IPv6 es mucho más larga e incluye letras y números. Esto permite un montón más de combinaciones posibles, que es el objetivo. Cuando la IPv4 comenzó a usarse en 1983, nadie podía imaginarse la revolución y el éxito en el que se convertiría Internet. La gente probablemente estaba bastante segura de que 4 294 967 296 direcciones eran suficientes.

Está claro que no ha sido el caso, por tanto, el nuevo protocolo IPv6 se ha diseñado para tener teóricamente 3 402 823 669 209 384 634 674 607 431 768 211 456 de direcciones únicas: solo algunas más de las que se pueden asimilar. Aunque IPv6 resuelve completamente el problema de la IP única, hoy en día la mayoría del tráfico todavía se enruta usando una IPv4. Un problema es que las IPv4 e IPv6 no se pueden comunicar entre ellas, y es por tanto, más difícil hacer la transición entre una y otra. Así que seguramente vivamos con la IPv4 bastante más tiempo.

¿Cuál es mi IP?

¡Buena pregunta! Averiguarlo dependerá de qué dirección IP estás buscando, si la pública o la privada. Encontrar tu dirección IP pública debería ser fácil, todo lo que tienes que hacer es usar una de las muchas herramientas que existen en línea. Aquí hay algunas que te pueden ayudar: WhatIsMyIPAddress (https://whatismyipaddress.com/), IPLocation (https://www.iplocation.net/find-ip-address), WhatIsMyIP (https://www.whatismyip.com/). Puedes hacer esto con cualquier dispositivo que tenga un navegador, incluidos tu teléfono, tableta, etc.

Si quieres encontrar tu dirección IP privada, tus acciones dependerán de tu plataforma. Aquí te explicamos lo que deberías hacer como usuario de Windows:

  1. Abre la búsqueda de Windows y escribe «símbolo del sistema» o «cmd». Abrirá una ventana terminal negra en la que puedes escribir comandos.
  2. Escribe «ipconfig» y luego pulsa «Intro».
  3. Encuentra tu dirección IP. Como información adicional, tu «Puerta de enlace predeterminada» es la IP de tu router.

También puedes encontrar la dirección IP en el Panel de control:

  1. Busca el «Panel de control» y ábrelo.
  2. Haz clic en «Redes e Internet».
  3. Haz clic en «Centro de redes y recursos compartidos».
  4. Haz clic en tu Red privada -> «Propiedades».
  5. Abre el menú de IPv4 o IPv6 para ver cuál es tu IP, a menos que la tengas configurada para obtenerla automáticamente.

Si eres usuario de Mac:

  1. Abre Terminal (/Finder/Aplicaciones/Utilidades/).
  2. Escribe «ifconfig |grep inet».
  3. Verás tu IP al final (ignora la dirección 127.0.0.1).

De forma alternativa, puedes encontrar la IP en Preferencias del sistema:

  1. Entra en las preferencias de «Red».
  2. Verás tu IP debajo del estatus del Wi-Fi.

Si estás usando el sistema operativo Linux… ¡probablemente sabrás encontrar tu IP!

¿Cómo puedo cambiar mi dirección IP y por qué?

Ahora que sabes la respuesta a «cuál es mi dirección IP», seguramente comprenderás que tu IP dice bastante sobre ti. Para empezar puede decirle a alguien cuál es tu proveedor de servicios de internet y dónde te encuentras, y tu ubicación por lo general delata tu identidad. Ni que hablar que esto te puede poner en riesgo por distintas razones: quizá eres una activista político en un régimen dictatorial o a lo mejor lo tuyo son las descargas de torrents con material protegido por los derechos de autor en algún lugar de Alemania. Sea cual sea tu caso, dejar tu IP real a la vista de todos puede traerte problemas a la misma puerta de tu casa.

Afortunadamente, hay formas de resolver este problema; se trata de herramientas que pueden cambiar tu dirección IP y por lo tanto tu ubicación/identidad.

Las herramientas más importantes son las Redes Privadas Virtuales (VPNs). Piensa en una VPN como una alternativa a tu proveedor de servicios de internet (ISP). Tu proveedor de servicios de internet funciona como un intermediario entre tu dispositivo PC o móvil e Internet. Una VPN evita toda la infraestructura de tu proveedor de servicios de internet y la sustituye por una propia. También cifra todos los datos en su red y hace que sea imposible rastrear la fuente. Digamos que vives en China. Bueno, si te conectas a un servidor VPN en los Estados Unidos, engañarás completamente a Internet porque parecerá que eres un usuario de los EE. UU. Más allá de ocultar tu IP, las VPNs te permitirán acceder a recursos bloqueado geográficamente (como Netflix), evitar el Gran Cortafuegos de China, y e incluso acelerar tu velocidad de conexión (si tu proveedor de servicios de internet la está limitando). Si te interesa, aquí están nuestros mejores servicios de VPN.

Aparte de las VPN, también hay servidores proxy. Un proxy es esencialmente una puerta de entrada que funciona a nivel de aplicación. Esto significa que protege sólo los datos que envías usando la aplicación que tiene configurada la conexión proxy. Por ejemplo, si configuras un proxy en tu navegador, sólo protegerá el tráfico de tu navegador. Además, no todos los proxies cifran tus datos, y esta es otra razón por la que generalmente los servicios de Red Privada Virtual se consideran más seguros. Al final, ambos tienen sus fortalezas y debilidades.